Accidentes en los óvalos (I)

21 noviembre, 2011 Indy Car

No me gusta que mi primera entrada sobre la Indy tenga que ser a raíz de un accidente, pero tras la reflexión de mi entrada hace unos días sobre la muerte y su entorno, me quedó una cierta necesidad de volver sobre el tema  de los óvalos y su supuesta peligrosidad.

Y como entre mis retransmisiones de la Champ Car y de la NASCAR llevo muchos años siguiendo las carreras americanas, me siento en la necesidad de analizar el accidente que le costó la vida a Dan Wheldon desde la perspectiva de si los óvalos son o no peligrosos.

La respuesta es fácil: no, no sólo no son peligrosos, sino que son muy seguros. Baste pensar que entre NASCAR, Nationwade, Trucks, Indy, Indy Lights y otras fórmulas menores raro es el fin de semana en que no hay dos o trescientos coches corriendo en óvalos, y teniendo accidentes. Pero muy pocas veces éstos son graves y casi nunca fatales.

Pero ello no quita que si ha habido una víctima, es porque la seguridad se puede mejorar, aún aceptando que la seguridad absoluta no existe ni existirá nunca. Hay un componente de fatalidad, mala suerte o imponderable que no puede controlarse, como fue el caso de Wheldon.

Las nuevas barreras "SAFER" han demostrado su eficacia.

El gran peligro de los óvalos no es, como muchos piensan, los muros. Los muros, estas paredes ahora además protegidas por un “antemuro” denominado SAFER en muchos lugares, es lo más seguro que puede encontrar un piloto en un óvalo. Y los muros se fueron imponiendo porque las tremendas velocidades de los coches y el constante incremento de las mismas hacían inútiles los guardaraíles u otras vallas de seguridad.

Los muros absorben bien el impacto de los coches, de unos coches además diseñados para correr en estas condiciones, es decir, coches robustos y capaces de soportar la energía dinámica de los golpes a altas velocidades sin llegar a dañar al piloto. Normalmente en este tipo de circuitos, al correr siempre en giro o con tendencia a girar, el ángulo del golpe siempre es tangencial, por lo cual aunque muy aparatosos, pocas veces son graves, sobre todo si el accidente o golpe se produce en lances de carrera.

Y no sólo en Indy o NASCAR: recordemos el tremendo accidente de Kubica en Canadá, donde impactó contra un muro, muy al estilo americano. El coche quedó destruido, pero el piloto salió casi ileso. Y es que el muro absorbió el primer impacto y lanzó el coche hacia el exterior, permitiendo que éste fuera dispersando la energía cinética del golpe y el piloto polaco no recibiera un golpe seco que en muchas ocasiones es lo que ocasiona la muerte.

El coche de Panis en Canadá, con el morro destrozado.

Cierto que también hay excepciones: Greg Moore murió por el tremendo impacto contra un muro, pero ahí hubo un factor diferenciador: Moore se salió en plena recta, pero no hacia el exterior que es lo que toda ley física contempla, sino extrañamente hacia el interior, donde pisó el césped que no sólo no le frenó sino que aceleró su vuelo y le hizo impactar contra el muro interior, que estaba allí más como separador que como barrera de seguridad. El impacto contra la pared fue con el peor ángulo posible, de manera que fue el piloto quien recibió el golpe seco y demoledor.

Otro de los peligros que tenían los muros y que parece haberse limitado en estos últimos años es el efecto que sobre los chasis de carbono produce el segundo impacto. Es decir, cuando un coche se estrella, la fibra de carbono tiene una enorme capacidad de resistencia sin deformarse y de absorción del golpe, pero si el coche rebota y sufre un segundo impacto, la fibra ya no resiste e inicia un fulminante proceso de desintegración. Eso es lo que le pasó a Oliver Panis también en Canadá en 1997, el primer golpe de morro no produjo ningún mal, pero el segundo, tras rebotar en el muro, volvió a ser frontal y entonces si que el chasis cedió y atrapó las piernas del piloto. Pero básicamente no fue el muro el que le dañó las piernas, porque como ya he dicho, los muros son seguros.

(Continuará)

24 Comentarios

  • taz dice:

    Touché maese, si tyal mas alto porque mas claro imposible.
    Esperamos con impaciencia la continuacion.

  • En mi opinión, creo que en muchas ocasiones hay un montón de coches (creo que los más de 40 del NASCAR es excesivo), algo que aumenta el riesgo, y otros óvalos de muy poca longitud/amplitud de la pista. Para mi esos son dos problemas que deben de tratarse, pero como para muchos americanos (no voy a generalizar) “lo que mola es el espectáculo, y si se tocan mejor” pues eso seguirá durante tiempo.
    Aquí en Europa, creo que accidentes en óvalos recientes el de Zanardi, que por otro lado (al igual que Albert Llovera) es un ejemplo de superación ganando incluso carreras en el WTCC a pesar de su minusvalía.
    P.D.: Me encanta la Indy y el NASCAR eh

    Un Saludo!

    • Ese también es un factor a tener en cuenta Alberto, la gran cantidad de coches y que casi siemrpe ruedan juntos. Pero el peligro es en los grandes ovalos, en los cortos no hay problema porque van a poca velocidad.

      El caso de Zanardi no lo toco porque se sale un poco de la dinámica de “accidente en óvalo”. A él se lo llevó por delante Alex Tagliani, no impactó contra el muro.

  • Mikel Elorza dice:

    Hay algo que se me escapa, cuando veo accidentes en la indy o en la nascar no parece (aparentemente) que la gente levante el pie, ¿la reglamentación y banderas son distintas a las de la FIA, es cosa mia o hay un porque para todo esto?
    Gran blog y gran sabiduría…aunque te leo a menudo rara vez comento, pero espero las entradas nuevas con ansiedad 🙂

    • Hola Mikel, vamos por partes: Efectivamente levantan poco el pie por varias razones: cuando ruedan en pelotón frenar en seco es muy peligroso, y es lo que pasó en el accidente de Wheldon: al frenar unos más que otros, los que van detrás no tienen tiempo, a esas velocidades, de evitar el accidente.

      Después hay otro factor: un frenazo crea una deceleración muy brusca, que en esos coches se convierte en un “efecto suelo” contrario, y al perder súbitamente apoyo, el coche sale descontrolado. Los gases “soplan” (lo que han inventado en la F.1 en la Indy hace décadas que se hace) y al cortarse súbitamente su apoyo el coche sale disparado en línea recta (Nelson Piquet estuvo a punto de perder los dos pies por culpa de eso).

      La reglamentación no es la misma que la FIA. El sistema de Pace Car es muy claro y sencillo, por ejemplo no hay banderas azules (salvo casos muy específicos) y los doblados no sólo no se apartan, sino que hacen todo lo posible para no ser doblados. Cosas de estas ya leas expliqué en mis entradas sobre la Nascar.

      Y gracias por pasarte por aquí.

    • taz dice:

      ¿Newey no tuvo una idea genial sino que la copió de los ingenieros NASCAR?
      Caramba maese, me acabas de dejar de piedra.

  • David dice:

    Gran entrada! Sin duda nunca he sido partidario de los óvalos, pero más que por la seguridad porque concibo el deporte del motor de otra “forma”. En cuanto a lo de los muros sin duda es una reflexión interesantísima. Hasta ahora que los coches están hechos para soportar cuanta más energía cinética sea posible y por tanto impidiendo que la sufra el piloto está claro. De hecho así se aplica en los coches de calle. Pero no me había parado a pensar en el “rebote”, que en muchas ocasiones es lo que ha ocasionado el daño real. Todavía me acuerdo de lo de Kubica y gracias a Dios que el coche no se paró en seco porque no creo que el cerebro del polaco hubiera podido resistirlo. Por eso creo que lo que acaba por matarte siempre es la velocidad, ya que en la mayoría de casos no les da tiempo a frenar, o muy poco (Kubica apenas frenó porque salió volando), y ahí como bien dices entra en juego el “factor suerte” y/o las características del circuito junto a las circunstancias de la carrera (no es lo mismo coches en fila uno detrás de otro que coches en paralelo…).

  • ImprezaSTI dice:

    Comentaria muchas cosas, pero….
    Lo primero decir que yo era de los que decia eso de “lo aburrido que es dar vueltas y vueltas a un ovalo”, hasta que empecé a conocer realmente las carreras en esos circuitos tan característicos, y la verdad pocos circuitos “convencionales” dan el juego que da un ovalo para conseguir un gran espectáculo.
    Segundo desde hace tiempo he tenido claro que un ovalo en si es seguro , tal y como comenta el Sr. Castellá cuestión de física y angulos de impacto. De todas formas la esplendida entrada a servido para incrementar técnicamente mi convencimiento.
    Penúltimo, una carrera de la Nascar con un número mucho menor de participantes……no seria una carrera de la Nascar.
    Para acabar, que decir sobre el final de temporada que nos han brindado……30 y tantas carreras y emoción hasta la última vuelta, y como no, ha vuelto a ganar el mejor. Al igual que las carreras nocturnas, el safety car (pace car), los “soplidos” y no se cuantas cosas más seguimos teniendo que aprender muchas cosas en la organización de campeonatos.

  • Buena entrada. El desconocimiento de los óvalos hace que mucha gente piense que son iguales, sin considerar los distintos tipos que hay. Daytona, Pocono, Charlotte, Martinsville e Indianapolis son muy distintos entre si.

    Cada día los circuitos eliminan mas zonas de césped y montan escapatorias de asfalto para evitar que los coches vuelen (Ortelli en Monza, Gené en Le Mans). Creo que esa tendencia empezó en los EEUU a partir del accidente de Greg Moore y la revisión general de la seguridad que se hizo tras las muertes de Earnhardt y Petty.

    • Y sin olvidar que en un mismo óvalo no siempre todas las curvas son iguales, ni de radio ni de peralte. Y agentes externos como si están protegidas del viento por una tribuna o si el sol les da con más o menos fuerza. Por eso los pilotos dicen que nunca hay dos vueltas iguales.

      No recuerdo bien si a raíz de la muerte de Moore se empezó a eliminar cesped en los óvalos, porque he visto muchos todavía. En Europa desde la irrupción de Tilke que están desapareciendo las “trampas”, que ha convertido a los circuitos en más seguros, pero a costa de eliminar las dificultades de las curvas.

  • Felipe S. dice:

    Muchas gracias por esta entrada tan instructiva. Aquí en América Latina la Indy siempre fue muy popular, por lo que estas discusiones sobre si lo óvalos son o no peligrosos no son muy frecuentes. De hecho una de las pocas veces en que recuerdo que hubo debate acerca de la seguridad en los óvalos fue cuando cancelaron una carrera de la CART en Texas por exceso de fuerzas G, es decir, nada que ver con los choques.
    Espero tus próximas entradas.
    Saludos.

    • Hola Felipe, es lógico que si siempre habeis visto carreras en óvalos no os cuestioneis su seguridad como ocurre aquí. ¡Si supieras la de imbecilidades que se dicen y se escriben cada vez que hay una accidente en un óvalo!

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